No estás deprimida...


No estás deprimida, estás distraída.

Distraída de la vida que te puebla, distraída de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu amigo, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo hay millones. Además, no es tan malo vivir sola. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad me conozco... algo fundamental para vivir.

No estás deprimida, estás distraída.

Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado.

No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no decidas sobre el.

Puedes ser dueña de nada.

Además, la vida no te quita cosas: te libera de cosas... te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.

De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.

No perdiste a nadie: el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto?.

No hay muerte...hay mudanza, y del otro lado te espera gente maravillosa.

Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor.

Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible y sin esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida.

Porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber, porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el santo angel, las islas de vzla, el chocolate de la Perugia, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, las Mil y Una Noches, La Divina Comedia, El Quijote, El Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman; la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven, las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, velázquez, Picasso y Tamayo, entre otras tantas maravillas.

No estás deprimida, estás desocupada.


Da sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo AMOR.

Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan la vida.


Vale la pena, verdad?

Ahora vuélvelo a leer, más despacito... te reconfortará.